Los 100 grandes guitarristas argentinos: del 85 al 100

Empezamos por los quince últimos puestos de nuestro largo listado: Gamexane, Palo Pandolfo, Tito Fargo y Diego Mizrahi son algunos de los elegidos; mirá la lista y opiná.

 EL RITMO DE LA SANGRE Gamexane demostró en Todos Tus Muertos y Los 7 Delfines ser mucho más que un guitarrista corrosivo.

Mirá el listado y opiná: ¿cambiarías el orden? ¿A quién agregarías? ¿A quién sacarías?

85. Tito Fargo
Dos rasgos distinguen a Héctor D'Aviero: su versatilidad y su currículum. A sus veintes, tocaba reggae junto a Luca Prodan en la Hurlingham Reggae Band, cuando ese género en Buenos Aires era prácticamente todo un misterio. Allí fue detectado por integrantes de los Redondos, con quienes grabó Gulp! y Oktubre. En quince años de exilio español, armó grupos con Roberto Pettinato y Claudia Puyó. Volvió y fue al mismo tiempo invitado de Divididos y parte de la banda estable de Natalia Oreiro. Y hoy canaliza la contundencia y la complejidad en Gran Martell, mientras explora nuevos sonidos en Ararat.


86. Felipe Barrozo
Aunque lo conocimos en su temprana adolescencia como escudero de Pity Alvarez en Intoxicados, Felipe dio sobradas muestras, no sólo de su depurada técnica, sino también de su apertura estilística. En 2008 Rolling Stone le pidió sus temas de guitarra favoritos y él incluyó en su Top 10 a Pappo y AC/DC, pero también a Silvio Rodríguez y Aníbal Troilo. Tanto sus solos como sus partes de acompañamiento siempre parecen ideales para la canción. Su experiencia juvenil en la música celta, su participación en Hoy de Pez, sus zapadas en el reducto Planta Alta y el espíritu bohemio de su proyecto solista Nada Más Que Hoy demuestran que el rocanrol es apenas uno más de sus muchos lenguajes.


87. Alejandro Varela
Alejandro Varela es fanático del blues (Clarence Gatemouth Brown y Eddie C. Campbell, sus guías rectores) y dejó la huella de su sonido visceral en la breve existencia de Don Cornelio y la Zona y en la segunda etapa de Los Visitantes. En el primer disco de Don Cornelio, del cual se cumplen 25 años ("la grabación fue experimental, intensa, buenamente tóxica y psicodélica", define Andrés Calamaro, productor del álbum), Varela integró junto a Palo Pandolfo la pared de guitarras post-punk que dio frutos ácidos como "Ella vendrá" y "El rosario en el muro". En el segundo disco, Patria o muerte, la guitarra de Varela ganó en distorsión y oscuridad, a la par de las canciones de Palo.


88. Diego Mizrahi
En la adolescencia, Diego Mizrahi era fan de Steve Howe, de Yes, hasta que descubrió a Jimi Hendrix. "Hasta ese momento, no sabía que Hendrix se iba a convertir en mi guía espiritual para siempre", confesó Mizrahi en una entrevista. También conocido por sus clínicas de guitarra en el programa de cable Music Expert, Mizrahi es un virtuoso capaz de descomponer las escalas más complejas para explicarlas al detalle, y sintetizar las influencias de Joe Satriani y Steve Vai en su toque. Luego de encabezar la Mizrahi Blues Band en los 90, inició una carrera solista y grabó, entre otros, el homenaje a J. R. R. Tolkien en clave heavy, Songs of the Rings. 


89. Jorge Montes
Mezcla de Carlos Santana y Jimi Hendrix, Jorge Montes dejó su huella. Primero con un power trío formado en Bolivia: Montes Mahatma (tocaron en el B.A. Rock de 1972). Y de vuelta en Buenos Aires, grabando un incunable del rock argentino, Cuando brille el tiempo, único registro de su explosiva mezcla de blues y hard-rock. "Usaba equipos Marshall cuando casi nadie acá los tenía, y con el Echoplex loopeaba el punteo y tocaba sobre eso. La gente no lo podía creer", recuerda Alberto Oneto, bajista del cuarteto. En "extrañas circunstancias", Montes murió en Ecuador a principios de los 80.


90. Diego Demarco
Cebolla Demarco es el talento semioculto de Los Auténticos Decadentes ("el Harrison de los Deca"), detrás de Cucho Parisi y Jorge Serrano. Su estilo de composición e interpretación combina un swing cumbiero ligeramente corrido y la cadencia del reggae (chequear el hit "El gran señor" o la genial balada "Ese secreto"), aunque también aportó el sonido surfer de la fantasía playera "La prima lejana". "Amo cantar esa canción en vivo, es todo lo que es Diego: una forma entre inocente y pícara de componer", dijo Joaquín Levinton.


91. Gady Pampillón
Pocas irrupciones más triunfales en la historia del rock argentino que la de Gady Pampillón con La Torre, en el Festival de La Falda 1986 (reemplazaba al Negro García López). Aquel pelilargo vestido para matar y con la digitación de un Eddie Van Halen de Valentín Alsina, se comía a todos crudos con su Fender Stratocaster Plus azul. "La gente enloquecía, fue un show inolvidable para mí y el comienzo de una etapa gloriosa de mi vida de barrio", recuerda. Antes y después, tocó mucho blues, metal, tango y rock & roll. Hoy sigue con 4x4 y la vuelta de Alakrán.


92. Gamexane
La guitarra líder de Horacio "Gamexane" Villafañe (fallecido en 2011) sostenía lo que fuera: punk y reggae en Todos Tus Muertos, pop de corte dark en Los 7 Delfines y La Sobrecarga, ska como invitado habitual de Los Fabulosos Cadillacs. Su verdadero aporte para diferenciarse en la interpretación de géneros tan diversos excede por mucho el sonido corrosivo con el que se lo asocia. Gamexane generaba un efecto hipnótico con las cuerdas, logrado gracias a la repetición de pequeñas frases, una técnica heredada del post-punk que dominaba a la perfección.


93. Carina Alfie
Carina Alfie es mucho más que una discípula avanzada de Steve Vai, el dios de la guitarra que la bendijo invitándola a tocar junto a él en el teatro Gran Rex, en 1997. Esta conexión con Vai se amplió, a tal punto que Alfie luego grabó uno de los seis discos solistas instrumentales que componen su carrera, Transmission (2004), en el estudio del virtuoso ahijado de Frank Zappa. Con su Washburn "de siempre", a esta guitar-heroine la distinguen su velocidad en la digitación sobre el diapasón y mucho mojo para tocar hard-rock con dejos de blues y tintes progresivos.


94. Palo Pandolfo
Del romanticismo trágico de Don Cornelio al tango lisérgico de Los Visitantes y de ahí al folk rock de sus discos solistas, Palo Pandolfo construyó una relación con su guitarra que tiene tanto de labor artesanal como de conexión mística. Rasgueos de carácter fuerte y arpegios sutiles responden a la vibración de un compositor único. "Es prolífico y, por suerte, inclasificable. Está la música de nuestra comarca metida en sus creaciones, y puede pasar de algo muy vibrante, casi violento, a algo muy melódico", dice Tom Lupo sobre él.


95. Coiffeur
Este guitarrista de Morón parece haber sido iluminado por el trance guitarrístico. Guillermo Alonso, Coiffeur, le canta a los sentimientos en la senda folk-pop inaugurada por Tanguito y el Miguel Abuelo solista, continuada por Spinetta en Kamikaze y retomada décadas más tarde por Leo García en Mar. "Yo creo que el guitarrista que más influyó en mi estilo fue en realidad un baterista", explica él. "Cuando salió Nevermind de Nirvana, me armaba una batería con almohadones en mi cama y tocaba. Siento que nunca pude deshacerme de esa experiencia." La potencia casi grunge de su derecha lo confirma.


96. Tomás Gaggero
Inmersa en el pulso bailable de Michael Mike, la guitarra de Tomás Gaggero peina rulos new wave a lo Franz Ferdinand o suma detalles de preciosismo pistero. Y brilla. En un contexto completamente diferente, con Onda Vaga, cambia la eléctrica por la criolla y se sumerge en un tejido de raigambre acústica heredero de Manu Chao. También brilla. ¿Un caso de doble personalidad guitarrera? "Tomi es de la estirpe de los violeros de buen gusto. Antes que cabeza de guitarrista, tiene cabeza de productor", lo define Alvy Singer, colaborador de OV. "Escucha todo y suma lo que la canción necesita, no lo que su ego pide."


97. Bárbara Recanati
El trabajo de Barbi Recanati a cargo de la segunda guitarra de Utopians se ha basado siempre en sobrevivir. "Siempre traté de acompañarme lo mejor posible y eso se convirtió en mi estilo", dice. Emocional y punk para tocar, Barbi comenzó componiendo todas las partes de guitarra sola, hasta que el virtuoso Gustavo Fiocchi se incorporó al grupo. "La guitarra fue el instrumento que elegí para hacer mis canciones", continúa ella. "Cuando llegó Gus me escondí, y mi guitarra pasó a ser rítmica." En Utopians, Barbi (que además es la front-girl) aporta el colchón de distorsión sobre el cual se apoyan las melodías. "Soy rústica, a veces me cuesta controlar mi fuerza", dice.


98. Juan Abalos
El punto de partida en la carrera solista de Andrés "Ciro" Martínez lleva su sello: es el vibrante riff de "Antes y después", una cabalgata eléctrica con aires orientales que estalla en su solo demoledor. Juan Abalos, nieto del gran folclorista Machingo Abalos, es versátil y experimentado; antes de brillar en Los Persas, alternó proyectos personales y trabajos de sesionista para el programa infantil 100% lucha y la banda de casting Bandana, por ejemplo. "En vivo y en ensayos, suelo sumar vueltas a los solos por el placer que me produce escucharlo", dice Ciro sobre la guitarra de Abalos. "Si ando medio bajón o enojado por algo, oírlo me cambia el humor."


99. Fernando Goin
Fernando Goin comenzo a fines de los 70, con tres LPs de canciones propias en castellano en la línea del primer León Gieco, para después estudiar en profundidad la música norteamericana de raíz, que desarrolló en Blind Lemon, Folk & Blues y el resto de su carrera solista (en los últimos años ha editado tres discos por Acqua). Goin es uno de los maestros locales del country blues (blues acústico de preguerra), así como del folk y el country, principalmente en acústica. Además, ejerce la docencia y tiene una de las mayores colecciones de blues rural.


100. Guillermo Coda
Clásico y moderno, virtud anfibia que el Nuevo Rock Argentino tardó en reconocer, Guillermo Coda cruzó la década del 90 con la misma fugacidad que los Peligrosos Gorriones ardieron en sus shows explosivos y siempre al borde del colapso. Lebón, Skay y Pappo fueron sus maestros pero también Robert Smith captó la atención del violero platense al que todos querían en su banda: Juana La Loca, Menos Que Cero y Los Brujos adoraron al chico que pesaba del infierno eléctrico al cielo de la balada como un magnífico príncipe oscuro.


Fuente: RollingStone Argentina.
Foto: Gentileza Diego Fioravanti.
Videos: YouTube.

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