Crítica: Marcelo Moura y Ale Sergi - Choque

Dos generaciones de héroes del pop se encuentran en un terreno común sin segundas intenciones.


En 2006, Virus edito Caja Negra, un DVD de un show en el Teatro Ópera que tuvo invitados como Adrián Dárgelos de Babasónicos, Pity Álvarez y Ciro Pertusi, entonces en Intoxicados y Attaque 77 respectivamente. El corte de difusión fue el clásico, "Una luna de miel en la mano", a dúo con Ale Sergi en días del estallido de Miranda! Se trató de un reconocimiento mutuo de dos generaciones de una misma tradición pop del rock nacional. Marcelo Moura, líder de la seminal banda desde el fallecimiento de su hermano Federico, y Sergi, uno de los cerebros ilustres de la década 00, plantaron ahí la semilla de una serie de colaboraciones que hoy salen a la luz en Choque, un buen disco en conjunto bastante mal representado por su título.


La portada diseñada por Alejandro Ros se acerca más a la verdad: los tiene juntos a la par. La imagen es una referencia a cualquier dúo pop de los 80 -o más concretamente a los Pet Shop Boys-, el sonido de una década presente en sus respectivas obras y que difícilmente pueda entrar en conflicto aquí. Con criterioso equilibrio y demostraciones de experiencia cantautoral, estos dos caballeros pop ocupan elegantemente el lugar que entienden que les corresponde en cada canción, al punto de que se turnan para cantar, hacer coros, tocar percusión, teclados, sintetizadores, guitarras y bajo en diferentes momentos, pero intercambian versos en sólo dos canciones: "Romántico", el primer corte; y "Rompí tu corazón", el cierre del álbum.


El valsecito "Rompecabezas" es un punto alto de Choque, y no quedaría del todo fuera de lugar en algún disco de Miranda!; de hecho, está casi enteramente a cargo de Ale. Sobrevuela la duda de cómo sería su álbum solista, pero todavía es muy pronto para decirlo: nada de lo que hace acá desprende la sensación de que cortarse solo esté en sus planes.


Curiosamente, este proyecto en colaboración es también un recordatorio de la autonomía de sus participantes como compositores. Es quizás algo más necesario para Moura que, aunque continuó en actividad escénica con Virus, ha expuesto escasa producción en más de una década (Nueve, el último trabajo de estudio de su banda, salió en 1998). El también escribió algunos de los mejores temas ("Amor fugaz", "Dos para perder" y "Mi ángel") en los que a su vez recibió en letra y voz el aporte de Ana Naón, conocida por sus interpretaciones libres de tangos y rancheras.


El disco tiene otros invitados, sí, de lujo: Julio Moura contribuye con dos eficaces solos de guitarra, Cachorro López toca el bajo en cuatro canciones y Vicentico ofrece el agradable momento disonante del álbum en el reggae-pop "Perdón", a dúo con Sergi y con trompeta de Richard Nant. En sintonía con el pop actual (de Gaga a M83) que trajo de vuelta los saxos ochentosos, Sebastián Schon aparece con un solo en "Algo en mí" y las reminiscencias a la dupla Tennant-Lowe quedan clarísimas en "Si vuelve aquí".


Todo esto suena impecablemente actual gracias a la producción de Sergi en un rol que lo encuentra cada vez más afianzado con el correr de los lanzamientos. Este paquete de diez canciones redondas son incuestionablemente variadas, ricas en melodías y estribillos: lo que es tan valorable como esperable. Pero este trabajo prolijo requiere, sin embargo, que el escucha se desprenda de la expectativa de una verdadera colisión pop. Son canciones con un arco temático acotado a lo romántico-melancólico, que con mayor o menor melodrama nos hablan justo de lo que nos quieren decir. Entonces, parte de la sorpresa finalmente termina siendo que la unión de un Virus y un Miranda! resulta en un disco desprovisto de humor, ironías, jugueteos, dobles sentidos o segundas intenciones.

Por Gabriel Orqueda

Críticas
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Fuente: RollingStone Argentina
Foto: Web
Video: YouTube

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