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El Mató: nuevos creadores del rock & roll

“La dinastía scropio” es el último disco de El Mató a un Policía Motorizado. En un compilado de canciones cargadas de guitarras garageras y letras autorreferenciales, los de La Plata gestaron el último gran álbum de 2012; Santiago Motorizado nos recibió para hablar del trabajo.


Terror. Así se atítula el track 6 de “La Dinastia Scropio”, el último disco de El Mató a un policía motorizado. Sobre una base oscura guiada por una guitarra llorona Santiago Motorizado canta. Se dirige a alguien. A un alguien que parece ser el mismo. Se aconseja que deje de lado el miedo. Mira a su alrededor y se autoconvence de que no es el único al que le corre esa angustiosa sensación por las venas. Sentado bajo la sombra de un árbol en la esquina del fondo de su casa de soltero, Santi Barrionuevo dice al respecto de la canción que “es como un pensamiento que tengo. Que me lo digo a mi mismo cuando tengo algún miedo y al creer que le pasa a otros no me perturbo tanto”. Ese miedo del que habla el frontman y bajista invade su ser en momentos determinados. “Es todo porque soy muy tímido. Me pongo nervioso enseguida, como si tuviera miedo”, aclara y encoje los hombros, como afirmando con el cuerpo lo que acaba de decir. Entonces, siendo tan tímido cómo hizo y aún hoy hace, para hacer frente a recitales que ya no son los de antes donde tocaba ante unos pocos sino que ahora lo hace para miles. La respuesta que da Santiago es que “toco desde muy chico y me acostumbré. La primera vez me quería ir. Estaba en el secundario recién. Nunca estuve tan nervioso en mi vida. Lo afronté y pasó. Solo cantaba en esa banda, no tocaba nada. Después cuando empieza a tocar, tocar y tocar le va haciendo frente a la timidez. Y ahora con la respuesta favorable te curás de eso. Es como que sabés que la gente está esperando por la banda y salís de otra manera”.
A diferencia de las producciones anteriores de los platenses, este último disco representa un nuevo imaginario. Ya sin la concepción del álbum conceptual como fue la trilogía que se dedico al nacimiento, la vida y la muerte, “La dinastía scorpio” propone un universo más amplio. No obstante, la escucha del material permite tejer redes que unen canciones que tiene varios puntos de contacto. A saber: hay mucho de autorreferencial –de hecho, varias de las composiciones son en primera persona–, hay relatos dedicados a los amigos, otros que hablan de amores y familias. Sobre el nuevo universo de los motorizados Santiago confiesa que “La idea era hacer algo más libre. Al escucharlo quizás haya cosas en común, pero no de modo muy duro”. Mientras este pibe de barba estilo Che Guevara, pómulos rosados y mirada cristalina intenta que su perro Moncho deje de morder su brazo se confiesa sobre las letras que componen el nuevo trabajo de la banda: “Sentimos esa cosa de salir de la pose del rock nacional y mostrar ese otro lado. Sin la afectación de lo que hay que ser, digamos”, y ahí toma mucho más sentido el costado por el que estos pibes eligen caminar, un ruta de esas de ripio, sin asfalto ni señalización: una camino de tierra, como cantan en “Mujeres bellas y fuertes” una canción con futuro hitero.


 

La salida oficial de “La dinastía scropio” fue el 28 de Noviembre. Luego de una larga espera y de que la banda colgara algunos simples como para calmar la ansiedad el disco llegó a las bateas. Sobre la demora en la salida Barrionuevo cuenta cómo fue la cosa. En su relato tira sobre el tapete uno de los principales oponentes que puede tener una banda independiente: la plata. “Queríamos hacer una producción más grande de la que estábamos acostumbrados. Ir a un estudio más profesional y más caro como Ion. Era dejar un poco atrás las producciones más caseras. Algo diferente a lo que veníamos haciendo. Había todo un presupuesto destinado al disco. Pero en 2010 salió lo de ir al Primavera Sound en España. Eso fue un gasto de guita grande porque el festival te pagaba una parte. Pero decidimos hacerlo porque queríamos ir. Fue algo raro. Y fuimos la primera banda argentina en tocar ahí. Eso hizo que nuestros fondos para el disco bajaran”, inicia la historia Santiago que termina la frase sonriendo bien ancho y lleno de timidez. “Igualmente, a finales de ese año empezamos a componer a registrar las maquetas. Nos prestaron una casa y grabábamos en mi computadora. Sobre eso fuimos armando arreglos y todo. Y recién en Marzo de 2011 nos metimos en Ion para registrar”.
Lo que siguió fue lo más largo. Los El Mató decidieron dejar la producción en manos de Eduardo Bergallo que en palabras de Santiago es “un tipo que tienen mucho trabajo y sus tiempos son complicados. El se copó y no nos cobró un peso por lo que hizo. Entonces como que no quisimos correrlo tampoco”.

-¿Cómo dieron con él?

-Lo conocíamos de haberle dado unos retoques a los discos anteriores, nos operó un par de veces y esas cosas, pero recién en este disco se convirtió en nuestro productor e ingeniero de sonido. Le gustó la propuesta y le dio sin haberle mostrado unas bases ni nada. Medio que confió.
En el sonido del álbum se notan los cambios. El registro en Ion permitió que la banda pudiera grabar toda junta y que el registro sea en calidad mainstream. Eso sumado a la mano de un hombre como Bergallo construyeron composiciones guitarreras con el sello de la banda pero que esta vez suenan más limpias y amplias. “Ahora es como que los instrumentos no compiten tanto. No se pisan ni se empastan. Están más notorios y nitiditos que se diferencian más. Se notan mejor. Le da un grosor, una calidez que está buena y cuando va a distintos niveles se escucha muy bien igual. Toda ésta elección hizo que suene todo más prolijo, más limpio y por eso suena más pop. Quizás por las herramientas con las que contamos que antes no teníamos”, explica el líder.


 

“Ahora somos nuevos creadores del rock & roll/ tranquilos, todo va a estar más o menos bien” canta Santiago Motorizado en “Más o menos bien”, el cuarto tema del disco. He aquí, una vez más, una fuerte pieza de introspección. Entre palabras que se dedica a si mismo (“amigo, no llores por las noches, es hora de buscar lo esencial”), mantos de paz para su madre e incentivos para su amigos se construye un paisaje intimista y urbano al mismo tiempo donde queda clara que de seguir así todo va a estar más o menos bien.

Fuente: Gonzalo Busto (www.rock.com.ar)
Foto: Archivo
Video: YouTube

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